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Reorganizar: capítulo 1

  • Foto del escritor: Carla Cisneros
    Carla Cisneros
  • 24 nov 2020
  • 7 Min. de lectura

Cuando uno busca información sobre alguna patología y no quiere herrar en lo que lee, se debe siempre recurrir a la clínica Mayo. Siempre hay que saber dónde buscar, sobre todo en tiempos donde pareciera que somos expertos en todos, sin leer nada; tiempos en donde Google nos dice cómo construir una casa pero no como mantener un hogar.


Entiéndase entonces para fines prácticos de la siguiente lectura, que "La ansiedad es una emoción normal que se experimenta en situaciones en las que el sujeto se siente amenazado por un peligro externo o interno". Una cosa es el miedo - dicen - y y otra la ansiedad. En la segunda ( y que quede claro) desconocemos el objeto y la amenaza, o al menos eso creemos. EL monstruo se dejará ver con el paso del tiempo y terminará siendo - en el mejor de los casos- una pequeña pulga que le gustaba brincar en nuestra cabeza.


Habría que diferenciar entre miedo (el sujeto conoce el objeto externo y delimitado que le amenaza y se prepara para responder) y ansiedad (el sujeto desconoce el objeto, siendo la amenaza interna y existiendo una dificultad en la elaboración de la respuesta). Si la suya dura mas de 10 días trátese. Si llega a los 6 meses: tome terapia.


En pocas palabras: Cuando no sirve mas respirar, cerrar los ojos, e ir al lugar seguro, ponga música, respire hondo y hable con alguien que pueda controlar lo que esta a punto de pasar. En su cabeza habrá un remolino que no lo dejará tranquilo y alterará no solo su cuerpo, sino el entorno en el que se desarrolla; es posible que terminen odiando a quienes amaba y que termine buscando a quienes antes odiaba. La ansiedad es uno de esos inquilinos que no les gusta pagar renta ni salir cuando se le pide. Que hace fiestas a horas no adecuadas y además sube el volumen con canciones lastimeras y sin pensar en los demás.

***


Esta narración empieza ahí, en la ansiedad: una noche de pronto la respiración agitada y las dudas en la cabeza regresaron; el insomnio que tanto cuesta controlar, las ideas que atormentan a La cabeza con fuegos artificiales que anuncian que todo esta por explotar; regreso todo. Regreso la maldita, después de tantos años. Y así, esta historia la tiene a ella tirada en una esquina de la casa, la mas oscura del cuarto donde menos da el sol, pensando si conviene poner música, tomar una cerveza y prender un cigarro; pensando si vale la pena después de 8 meses sin fumar, que hoy prendamos un cigarro.

Si, lo vale.


Llama a la tienda, pide un six de latones y una cajetilla de marlboro rojos. Normalmente serían camel pero ante ciertas eventualidades, si se va a morir de algo, que sea con un cigarro fuerte en la boca; pensemos que cuando llegue alguien a revisar el cuerpo, es importante ver el cuadro que encontrará: Ella tirada en la esquina; dirán que murió de amor: exceso de alcohol y cigarro en la sangre, el perito lo debe intuir cuando vea las latas de cerveza en la otra esquina, las cajetillas vacías, las colillas tiradas por todos lados, y el cigarro a medio terminar en su boca, y el humo denso en el cuarto donde apenas y se vislumbra el cuadro de Jim Morrison a la lejanía. Rudo el asunto. Incluso sabemos que canción suena.


Cálmate; recuerda que nadie se muere de amor, y menos por fumarse 1 o 2 cajetillas, de lo contrario entre tantas cervezas y humo habrías muerto hace años con tu mejor amiga. Cálmate. Una voz en la cabeza nos repite esto: cálmate, cálmate... Pero la cabeza que manda sobre todos los otros órganos trae una fiesta, podría calmarse pero ha decidido que es hora de que salgan las lagrimas de coraje y tristeza juntas, que los puños y las rodillas duelan y que el estomago sienta el mayor de los corajes mientras el hígado dice "no, hoy vamos a estar bien y salir adelante". El corazón late con fuerza, no sabe que pasa, Cálmate. Pero no, no me calmo. Es culpa de todos y suya por andar ahí viendo cosas que no. Quién la manda a revisar. ¿Quién le dijo que podía con todo?

La licuadora del vecino comienza a sonar al fondo. ¿Quién chingados prepara cosas en la licuadora a las 11 de la noche? Del otro lado se alcanza a escuchar una canción. Su mente deja la fiesta, y se distrae escuchando. Ahora si, respira profundo, esta pasando.

Las lagrimas comienzan a fluir en señal de que el cuerpo ya no puede mas. Es que si, ya no podemos mas.


Sigue sentada en la esquina, estira los pies, le duelen las manos, la nariz esta roja de tanto tallarla, los mocos parecen agua y la saliva se volvió salada. A veces cuando uno llora tanto, el estómago se revuelve como queriendo vomitar todo ese mal sentimiento que los enojos dejan. Como queriendo sacar todo ese amor que ella tiene y quitárselo de encima. Ojalá fuera así de fácil como vomitar para olvidar a alguien. Habría varios bulímicos de amor.

¿Por qué vomitas tanto?

por que no quiero enamorarme.

Ah! bueno. Cuidado con los dientes.

sería todo mas fácil para ser sinceros, pero la vida no es así; la ansiedad no se entiende así. Dura unos instantes y después se va con la amenaza de regresar. Pero bueno, creo que es importante contarles qué pasa con la reorganización antes de que sepan porque llego este ataque.

Fue su culpa; ella lo vio, se enamoro, vivieron juntos casi para siempre, y un día !Pum! Dicen que la intuición nunca nos engañan y así fue. La historia es la misma: a ella la engaño alguien y esta aferrada a no soltar y permitir eso que siempre decía que no pasaría, pero les repito: Se enamoro.


***

Galaxie 500 es un trio de los 80´s, le gusta escucharlo cuando necesita respirar y limpiarse las lagrimas. aquí se reorganiza uno; cuando encuentras esa canción que te hace levantarte de la cama diciendo "no mas". Y así, se sento hace unas semanas y le dijo todo lo que sabía, lo que había leído. Reclamo y recibió otros reclamos en contra. Era ella la que al parecer dejo de pensar en dos y solo se dedico a ella. Él no pudo, se sintió mal y busco a alguien mas. Ella trono y dijo que así no eran las cosas. Hablaron, se abrazaron y parecía que todo seguiría normal, pero hay heridas que se quedan ahí abiertas y cosas que la cabeza no deja de pensar nunca.

Todo lo que pasa en la cabeza de quien se sabe traicionado es una ilusión, pensamos en cosas que pueden estar pasando, mientras nos decimos que no puede ser así. Peleamos contra nosotros mismos y contra las mentiras que nosotros mismos creamos. La otra parte no pasa por esto; el mentiroso lo debe ser hasta el final y como dice Xavier Velasco, "debe poder seguir contando la mentira hasta que esta muera y no haya mas preguntas que responder". Pero la pelea interna del traicionado es mas fuerte.

Reorganizar todo requiere de huevos, y la facultad de decir "A partir de hoy vuelvo a confiar en ti y nada de esto paso.


***

Paso un día después de hablar sobre lo sucedido. Lo que tu hiciste, lo que ella hizo, quien lo hizo mas grave, y quien no puede mas. Él pidió tiempo para respirar, ella quiso creer que se trataba de solo un momento. Él tomo sus cosas y salió sin decir a dónde iba, ni cuando regresaría. Ella se quedo llorando sin que él supiera, como quien pone fuerza a la tormenta que esta por llegar.

Leyó algo de Murakami hace unos años, que le gusta recordar cuando estos ataques regresan: «A veces el destino se parece a una pequeña tempestad de arena que cambia de dirección sin cesar. Tú cambias de rumbo intentando evitarla. Y entonces la tormenta también cambia de dirección, siguiéndote a ti. Tú vuelves a cambiar de rumbo. Y la tormenta vuelve a cambiar de dirección, como antes. Y esto se repite una y otra vez. Como una danza macabra con la Muerte antes del amanecer. Y la razón es que la tormenta no es algo que venga de lejos y que no guarde relación contigo. Esta tormenta, en definitiva eres tú. Es algo que se encuentra en tu interior. Lo único que puedes hacer es resignarte, meterte en ella de cabeza, taparte con fuerza los ojos y las orejas para que no se te llenen de arena e ir atravesándola paso a paso. Y en su interior no hay sol, ni luna, ni dirección, a veces ni siquiera existe el tiempo. Allí solo hay una arena blanca y fina, como polvo de huesos, danzando en lo alto del cielo. Imagínate una tormenta como ésta.» Entonces metió la cabeza en espera de que la tormenta pase y se dispuso a reorganizar todo.

Saco las cosas del closet, la ropa que no ocupa, esa que nunca le gusto; aquellos pantalones rotos que tanto le gustaban pero que ahora no puede usar porque se le nota una nalga al caminar. Reorganizo tanto que la casa quedo limpia y acomodada como si ahí no pasará nada. Él no escribió, Ella le dijo que no lo haría a menos que el lo hiciera. Sonó el celular casi 8 horas después.


Llegué.


Y ella tuvo ganas de decirle "Vuelve" pero también su cabeza pensó en que él no esta solo. Otra vez la lucha en la cabeza contra las historias que ella misma crea. Otra vez ella contra la tormenta de arena. No para.


Yo también. Te amo- Fin de la conversación.

Esta solo. Cálmate. La voz recurrente de quien tiene una fiesta en la cabeza. Lo que paso no es de 1 persona, son varias y varios momentos, muchos buenos. otros bastante malos. Poner todo en una balanza hace que parezca igualdad de razones. Pero a veces ganas mas una, a veces gana mas la otra.


***

Reorganizar requiere de varias cosas; la primera es borrar todo lo que sabe, todo lo que ha pasado; todas las frases escuchadas y leídas; afrontar ese "Yo creo que tu estarías mejor", "Esto te va a servir para pensar". Y sus ganas absurdas de gritar "No soy yo la que esta mal pendejo, eres tu el que se va y el que busca en otro lado cosas que acá tenemos".

¿Les conté que se lo dijo? Un día le dijo "Eres un pendejo" y él acepto con la cabeza, prometió que todo estaría bien, pero tampoco es la primera vez que agarra sus cosas y se va. Si es la primera que lo hace realmente; por eso ella tuvo ese ataque. Porque venía conteniendo todo. Las noches de resaca, de insomnio esperando que él vuelva. Los tickets de medicina cuando se supone que iría con un amigo, los mensajes anteriores de cariños hacía alguien mas. No somos tontos y lo piensa todo el tiempo; uno es consiente de lo que escribe y lo que hace. Nada, nada pasa por casualidad.


Y sin embargo, la última idea que nos ronda la cabeza antes de que prenda el cigarro mortal, es "Yo con todo, todavía te amo, y te quiero aquí".

Reorganizarnos es una tarea bien difícil cuando la cabeza no esta amueblada correctamente. Aquí hubo un terremoto y las cosas están tiradas por todos lados. El corazón no deja de bombear, la respiración se vuelve rápida, y las lagrimas regresan.


¿Han notado como les tiemblan las manos cuando ven algo que no les gusta?







 
 
 

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