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1. La lluvia

  • Foto del escritor: Carla Cisneros
    Carla Cisneros
  • 29 jul 2025
  • 4 Min. de lectura


Tener que explicarle a alguien una perdida es dificil. Hacerlo cuando ese alguien no sabe qué es la muerte, implica un doble trabajo para el narrador.

que alguien muera y la implicación del no volver a verlo es difícil para cualquiera, Incluso para quien lo entiende.

Pero hay recursos narrativos que siempre funcionan: El cielo es el caso.


Para efectos del relato hay 3 tipos de nubes: Las de gas que son blancas, grandes, redondas. Son esas que dan ganas de abrazar, las que vemos en el cielo y pensamos en algo tierno. Las que siempre salen en las fotos cuando alguien viaja en avión. Las nubes de gas están rellenas de aire de felicidad.

Las nubes de sueños son mas ligeras, parecen pinceladas en el cielo y se forman de colores por la tarde: azules, naranjas, rosas, rojas. Las nubes de sueños llaman la atención porque pintan el cielo y Llenan de sonrisas el mundo.

Pero las nubes de lluvia son grises, algunas veces negras. Llegan, tapan el sol y muy poca gente las agradece.


***

Había una vez una nube de lluvia que viajaba por todos lados, Volaba por el mundo colocándose por encima de las casas, viendo a todos a lo lejos. Apenas asomaba el sol, la nube ya estaba ahí lista para trabajar, pero a la gente no le gustaba verla, y salía a gritarle.


-Vete, no lluevas hoy por favor

-¡No, la lluvia no! tengo prisa por llegar al trabajo y llevar a los niños.

-Vete Nube, si llueve habrá trafico, y los niños no podrán ir al parque porque estará todo mojado.


La nube de lluvia se iba triste porque nadie la quería. No era como las nubes de sueños, o las de gas. A ella nadie la quería cerca.


Un día, vagando por el cielo y buscando un lugar donde jugar, la nube llegó a un gran jardín que estaba en medio de una casa, lleno de árboles y de flores. Había un guayabo, un almendro, un nanche y muchas rosas. La nube se quedo por encima contemplando tantos colores cuando de pronto, de uno de los cuartos de la casa salió una señora.


Su pelo era igual que las nubes de gas, su voz sonaba arrulladora y toda ella emanaba esa paz que a veces se necesita para disfrutar mas la vida.


La señora salió del cuarto cantando y hablándole a las palomas para que se acercarán a comer. La nube la veía desde arriba cuando alcanzó a escuchar:


-¡Una nube de lluvia! Por fin. A estas plantas les hace falta mucha agua para crecer y a nosotros algo para refrescarnos.

-¿Cómo? ¿te da gusto verme? - Pregunto la nube desde lo alto

-¡Claro! - Dijo la señora - Siempre me ha gustado que llueva, sobre todo aquí que siempre hace calor. Verte implica que mis flores crezcan, que las frutas nazcan, que el río crezca y lleve agua al cerro. Que no haya incendios en lo alto y que no haya tanto calor. Pero sobre todo, me gusta verte porque tengo un pequeño nieto al que le encanta brincar charcos, y solo puede hacerlo cuando estas tu.


La nube de sonrio, fue feliz, dejo caer agua, toda la que tenía, para hacer feliz a la señora, y después de unos días de lluvia constante decidió que era hora de irse.

-Tengo que irme a cargar mas agua y llevar esta alegría a otros lugares. Explicarle a quienes no les gusta verme, que hay cosas buenas que traigo conmigo - dijo la nube.

-Ay nubecita! Como me gustaría ir contigo - dijo la abuela, a quien siempre le gustaba estar de viaje y conociendo cosas - pero me duelen mucho las piernas y me cansó mucho cuando camino. Creo que es hora de dejarte ir y esperar hasta que regreses para volver a saludarte, pero ¿Te puedo pedir un favor? Tengo un nieto llamado Panchito que vive muy lejos de aquí. Llévale agua, que escuche en tus truenos mis saludos y reciba mi cariño. Déjale muchos charcos para que brinque y dile que a veces quisiera darle mi corazón para que sepa cuanto lo quiero.


La nube, pensando en ese amor que la abuelita tenía por su nieto, soltó una lágrima. Pensó en la soledad que tenía cada que volaba y la rechazaban y entonces, se le ocurrió una idea:

-Abuelita, ¿qué te parece si bajo y te subes en mi espalda? Es cómoda, esta suave y puede ayudarte con tus dolores. No tendrías que caminar a ningún lado y seguro el descanso te librará de esos achaques que tienes. Además, estoy llena de oxígeno que puede ayudarte a respirar mejor.

Sube y acompañame en mi viaje por el mundo y así cada que quieras puedo llevarte a ver a tu nieto, gritarle tan fuerte como truenos que lo amas y sobre todo, dejarle felicidad para jugar.


Soco - que es como se llama este personaje - preparó sus cosas, Le dió un beso a cada hijo y a su compañera en la casa. Les dijo a todos que estaba muy cansada y que era hora de descansar y ser feliz, De irse sin preocupaciones a ver todo lo que nunca había visto. Y todos, muy contentos la despidieron prometiéndole cuidar siempre su jardín, para que cuando la nube de lluvia pasara, pudiera ver ese jardín lleno de flores y con árboles grandes justo como le gustaba.


Soco, con su cabello de nube, blanco y esponjoso; con su sonrisa única y esa paz y amor que siempre dio, se subió a la nube.

**

Entre mas fuerte suene el trueno, esta mas cerca. Es un grito que si lo escuchas con atención grita "Te quiero tanto".

En cada nube anda volando. Si volteas y ves con atención, ahí asoma la sonrisa entre la luz.

En cada gota que cae, en cada charco que brincas.


ahí en las nubes esta ahora Soco y por eso no la vez cuando regresas a la casa. Ahora esta siempre allá arriba, viendo todo lo que no conocía, sonriendo y cuidándonos. Así que cuando la nube pase: Grítale fuerte cuando la quieres. Para que te escuche y sepa que la extrañamos





 
 
 

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