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Anxieté

  • Foto del escritor: Carla Cisneros
    Carla Cisneros
  • 26 jul 2018
  • 2 Min. de lectura

EL primer ataque vino hace unos meses, me desperté como sabiendo que algo no estaba bien. son de esas cosas que lo tienen a uno llorando por todo, y lo que había al rededor tampoco ayudo. Después del primer ataque nada ayuda.


Con esa preocupación que oprime el estomago y que hace doler la cabeza; esas pinches migrañas que me tiran y no me dejan ver luz, esas que molestan por todo. como esa primera vez. y cuando alguien estorba en la vida de otro, no ayuda. al menos tener esa sensación de estorbo no ayuda.


Vino el ataque después, fueron muchas horas en la cama solo viendo televisión como zombie, decidí pararme. Me bañe y la taquicardia comenzó. el ardor en los ojos. Esa sensación de que quieres llorar, o de que lo hiciste mucho y no lo recuerdas: parpados inflados, ojos acuosos, cansados.


días después - y no dire cuantos para no alarmar a nadie - la migraña, el dolor de estomago, las ganas de llorar, la taquicardia, y la falta de aire, los ojos llorosos; me estaban matando. y salí a caminar. no por gusto, tenía que ir a desayunar. llegar a un lugar.


salir hizo que no llorar.


¿qué pedo con la gente que llora en la calle?, no lloré, pero las lagrimas las traía en los ojos. así fue la primera vez. duro días, porque los conté. y solo quería una cerveza y mandar todo a la chingada. asomar la cabeza por la ventana, dejar de escuchar todo, dejar todo y solo irme. una pinche cerveza y un cigarro.


eso hago, cuando me harto mando todo a la chingada.

el segundo fue peor, y el tercero no me dejo ir a trabajar.


¿neta creen que saben lo que es un ataque de ansiedad? el mundo se desmorona, todo se agita, tienes paranoía, no respiras, o al menos el aire no entra, y nadie puede arreglar nada, solo quieres llorar y dormir. pierdes el control, y una vez que empieza no acaba. a veces es el llanto, y otras la paranoia y el coraje

el segundo fue menos grave, al menos ya sabía a lo que iba. las pesadillas fueron nuevas, pero para el tercero, que fue mas largo, duro mas días, con dolores mas fuertes, apareció - otra vez- mi insomnio.


ahí estoy otra vez, a las 3 de la mañana despierta, buscado un cigarro que no moleste al de a lado. un trago a mitad de la noche para calmar el temblor y la pesadilla, la ansiedad. ahí estaba buscando el cigarro y pensando en todo lo que le molesta al de a lado.


Todo,


Hoy no importa, logre pararme, no sali pero me pare al menos. Lo empiezo a controlar, aunque la sensación de los ojos no se ha ido, pareciera que he llorado por días. y no. solo que no he llorado.


necesito un cigarro.

necesito una cerveza.


y ya por dios, mandenme a la chingada, que esta de la jodida vivir así, con esos corajes, esos berrinches, esas putas sensaciones de que vales mierda.



 
 
 

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